La balada de la muerte “Capitulo 2″

Capitulo 2. La venganza y la se de poder afligen los corazones

By: Nova

 

Era ya de día en el Rukongai, el distrito octavo de la región norte se despertaba con gracia, la luz tenue del sol matinal evaporaban el rocío de los árboles de sakura, los cuales en esta época del año florecían, esparciendo los pequeños pétalos por todo el lugar. Memorias de tiempos pasados llegan a Yui, quien se encontraba descansando en el corredor de su casa, vestida con una pequeña yukata debido al calor, ella disfrutaba enormemente el ver los pétalos caer, disfrutaba mucho su nueva vida, dos niños pequeños corrían por el patio tirándose agua unos a otros para refrescar sus calientes cuerpecitos.

-Akari: onichan, no me tires más agua.

-Ikaru: jajaja, toma esto *splash*

-Akari: okachan!! Míralo no me deja en paz.

Su madre se levanta, toma el balde con el que el pequeño Ikaru estaba jugando, su cara demostraba un ligero enojo, ella llena el balde de agua y se los arroja a los dos niños, los cuales se tiran contra ella y la sumergen en la poza, todos ríen sonoramente. Nana Whoi con una gran sonrisa los mira desde lejos y un pequeño invitado le hace señas a Ikaru.

-Ikaru: okachan…voy a jugar con Tsu-chan.

-Yui: si, esta bien, no te alejes mucho Ikaru.

-Ikaru: hai.

-Akari: puedo ir yo también

-Ikaru: no tu solo nos molestas.

-Akari: TOT, onichan eres muy malo

-Yui: Ikaru, si quieres ir lleva a tu hermana.

-Ikaru: hai ¬¬

-Akari: bye bye okachan!

La dulce niña de cabellos dorados como la miel se alejaba sin pensar que esa seria la última vez que vería a su madre…al menos con vida. Los tres niños caminaban cerca de los muros de una de las casas nobles de la SS, admiraban lo esplendoroso de sus murallas y el alto diseño de las mismas, de lejos una joven de cabello oscuro, de una mirada profunda observaba a los tres niños pasar, Akari, la saluda con un gesto simpático y la joven le devuelve el saludo.

-Ikaru: de quien es esta casa, es la primera vez que paso por aquí, es incluso más grande que la casa de mi padre.

-Tsubasa: esta es la casa de los Kuchiki, una importante familia noble.

-Akari: Kuchimi??

-Ikaru: Kuchiki, onechan, aprende a pronunciar mejor, mira Tsu-chan y yo estaremos en aquella colina -“señala una colina a lo lejos”- pero vamos a jugar con espadas, así que no te acerques pues podrías herirte.

-Akari: pero, pero?

-Ikaru: nada de peros, yo soy el mayor y me tienes que obedecer.

-Akari: hai.

Los dos niños se alejan rápidamente de Akari, quien no le quedaba más remedio que seguir jugando sola, ella se adentra en un jardín, y recoge flores secas que se encontraban por allí, cuando de repente escucha un sonido extraño, se asusta un poco, pero su espíritu curioso la domina, se adentra más y más y mira a una pequeña niña, sentada, sola, Akari, le extiende la mano, pero ella inmóvil no le presta atención.

-Akari: hola como te llamas?

-Niña: miau.

-Akari: extraño nombre, Miau-chan quieres jugar conmigo, estoy sola, mi hermano no quiere jugar conmigo.

La niña agita la cabeza horizontalmente. Al parecer es un poco arisca y tímida.

-Akari: vamos no te pasara nada –“la jala del brazo”- ves, el mundo es más bonito de lo que aparenta, no crees?

Miau-chan la mira de reojo con una extraña sensación, al parecer esta chica es feliz, aún en un lugar como ese, en el que nadie se preocupaba por nadie, su desconfianza poco a poco fue disminuyendo, así, Akari y Miau-chan jugaron toda la mañana y parte de la tarde, recorriendo jardines, bañándose en las charcas, atrapando ranas y mirando las nubes. Mientras tanto en la casa Yamanaka…

 

-Yui: creo que tengo que ir por los niños, ¿no crees? Nana.

La joven mujer vuelve a ver hacia adentro y mira a su compañero de división, Kuramaru Ioshiro, sentado observando detenidamente las nubes.

-Yui: y a ti que mosca te pico para salir del Sereitei.

-Kuramaru: vengo por ti, hemos recibido una alerta de un hollow muy peligroso por esta zona….

No había terminado de hablar cuando Yui, salto de donde estaba, se coloco su traje shinigami y tomo su zampakutoh.

-Kuramaru: vaya que rapidez, pense que te ibas a tomar tu tiempo.

-Yui: mis hijos están afuera.

-Kuramaru: debemos darnos prisa.

 

Los dos shinigamis utilizando su experimentado shumpo recorrieron los lugares que sus hijos frecuentaban, la desesperación comenzaba a apoderarse de Yui, no veía la clara cabellera de su inquieto hijo, ni oía los adorables gritos de felicidad de su pequeña hija, hasta que llegaron a esa vieja colina, encontraron a los dos niños tendidos en el suelo mientras el acechante reiatsu de un hollow se acercaba, rápidamente Kuramaru y Yui, agarraron a los dos niños y los colocaron en un árbol.

 

-Yui: en donde esta Akari, responde, responde.

-Ikaru: okachan, me haces daño.

-Yui: gomene Ikaru. Has visto a Akari?

-Ikaru: si estaba jugando con una niña en el jardín de las flores secas.

-Kuramaru: yo iré por ella –de un salto desaparece-

-Yui: pon mucha atención, no bajes de este árbol por ningún motivo, entiendes

-Ikaru: ha…hai.

 

La experimentada sub.-capitana se coloca en posición ofensiva-defensiva, esperando la reacción del Hollow. El mismo que tenía un asombroso poder, similar al de un Menos Grande.

 Sin  perder más tiempo, Yui se abalanza contra el Hollow, quien repetidas veces esquiva sus ataques…

-Yui: no puedo creer que esta cosa sea tan fuerte, no me queda más remedio

“Agita el infierno, Jigoku Bogudoh”

 

Liberado su shikai, la shinigami se abalanza cortando al hollow en un costado, ese era el fin de ese horrible ser, ya que el shikai de Jigoku Bogudoh actúa como ácido, corroe todo lo que corta desintegrando poco a poco a su enemigo. El hollow había sido derrotado, sin embargo el corazón de Yui, aún palpitaba, una presencia maligna la miraba cerca, hace poco que había llegado ahí y la miraba con ojos que demostraban sed de sangre.

 

-Yui: se que estas ahí, ¿a que has venido?  Aizen-san

-Aizen: muy buena pelea Yui-sama, sin embargo, yo lo hubiera hecho con más delicadeza, creo que no hubiera derramado una sola gota de sangre.

-Yui: no has contestado mi pregunta ¿a que has venido?

-Aizen: creo que ya se lo imagina, fukutaichou, Jinsaku-sama se retirará pronto, y la única persona capaz de dirigir la división soy yo.

-Yui: así que ese fue tu motivo desde el principio, Sousuke

-Aizen: osas llamarme Sousuke, para ti soy Aizen taichou, jajaja.

-Yui: eres alguien despreciable.

-Aizen: y dime Yui-san, ¿como están tus hijos?

-Yui: teme!!!

La hermosa mujer se abalanza contra Aizen, una ardua lucha se estaba llevando a cabo, los dos poderes estaban muy parejos, sin embargo, Yui parecía un poco desgastada por la pelea contra el hollow, liberado su shikai, no podía hacer mucho, además no parecía afectar en lo mínimo la zampakutoh  de Aizen, en el suelo, Kuramaru había llegado con Akari en los brazos, Yui se distrajo por un segundo.

-Yui: Kuramaru…huye!

-Kuramaru: cuidado con el hollow.

-Yui: hollow?

En ese momento Yui siente frió en su hombro, era la espada de Aizen atravesando su mano izquierda.

-Aizen: jajaja, lo mejor de todo, es que nadie me culpará por tu asesinato, Kyouka Suigetsu mi zampakutoh crea una ilusión y deja ver solo lo que yo quiero que vean

-Yui: kiza!! No te saldrás con la tuya.

-Aizen: ya estas muerta, no puedes mover ni un músculo de tu mano izquierda, nunca podrás contra mí.

-Yui: jeje, por algo soy fukutaichou y tu no, nadie lo sabe, pero soy ambidiestra, manejo la zampakutoh con las dos manos. Además yo tengo bankai y tú no.

-Aizen: habrás muerto antes de activarlo, mi shikai, hace mucho que fue activado, así que prácticamente eres una marioneta en mis manos.

Dicho esto Aizen toma por el cuello a la inerte Yui, y a sangre fría le clava su zampakutoh en medio del abdomen.

-Yui: teme! Agggrrr.

-Aizen: no vivirás mucho, hasta nunca.

Diciendo esto Aizen desapareció, dejando aún la visión del hollow, sin embargo un pequeño y horrorizado niño, había presenciado la horrible muerte de su madre, para su desgracia la ilusión no había tenido efecto en el. En su interior quería gritar pero su voz no salían, en su corazón la cara del asesino de su madre y el deseo de justicia y venganza se clavaron como una espina, una espina que cada apuñalaba su corazón cada día más y más. Su pequeña hermana yacía dormida en el pasto, mientras que un desconcertado Kuramaru tomaba la mano de su tan amada compañera, aquella que aún en muerte le robaba el corazón. Agonizante Yui, pronunciaba los nombres de sus seres más queridos, Akari e Ikaru.

-Yui: gr., por favor, Kuramaru, cuida de mis hijos.-“su estado es tan lamentable que la sangre escurre por su boca, manos y por su vientre”-

-Kuramaru: Yui, Yui, por favor Yui, aguanta, Unohana taichou viene en camino, ella te salvará.

-Yui: es muy tarde, eres un buen amigo, espero algún día volver a verte.

En ese momento el cálido corazón de una madre dejo de latir, el cielo se tornó gris y gruesas gotas cayeron del mismo, testigos de la crueldad del destino. Días después la casa Yamanaka estaba tan sombría, Akari no tenía ánimos y pasaba llorando continuamente, mientras que la cara dulce y amable de Ikaru, había cambiado, ahora era más fría, llena de ira, internamente se repetía que tenía que acabar con esa persona, en el exterior le decía a su hermanita:

-Ikaru: desde ahora yo te protegeré Yui, nunca más volverás a sufrir.

Un dolido amigo veía desde lejos lo mucho que marcaba la ausencia de la mujer a la cual amó durante tanto tiempo, y un ausente padre miraba de lejos, a dos niños que apenas reconocía.

-Kuramaru: no se preocupe Yamanaka-sama, yo cuidare de ellos.

-Yamanaka Idetoshi: será lo mejor, ahora no soy más que un desconocido para esos dos niños.

Así esta historia comienza, la travesía hacia la verdad, la travesía hacia el poder, más sufrimiento tendrán que pasar los dos hermanos, pero si juntos permanecen, nunca nadie les podrá arrebatar de nuevo lo que ellos más aman.

~ por andreanova en Octubre 9, 2007.

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